El color de este tipo de tela se puede personalizar según sus necesidades. Está compuesta de un 65% de poliéster y un 35% de algodón.
El punto de fusión del poliéster es similar al de la poliamida, oscilando entre 250 y 300 °C. Las fibras de poliéster se encogen al contacto con la llama y se funden, dejando un residuo negro y duro. El tejido arde con un olor fuerte y penetrante. El termofijado de las fibras de poliéster no solo estabiliza su tamaño y forma, sino que también mejora su resistencia a las arrugas. Las fibras de algodón son fibras huecas naturales; son suaves, frescas, transpirables y absorbentes. Pueden retener entre 24 y 27 veces su propio peso en agua. Son resistentes, absorben bien los tintes y soportan la abrasión y las altas temperaturas. En resumen, el algodón es cómodo. Dado que el algodón se arruga, mezclarlo con poliéster o aplicarle un acabado permanente le confiere las propiedades adecuadas a las prendas de algodón. Las fibras de algodón se suelen mezclar con otras fibras como nailon, lino, lana y poliéster para obtener las mejores propiedades de cada una.






