Ventajas: La lana en sí es un material fácil de rizar, es suave y sus fibras están muy juntas, lo que permite formar una bola y produce un efecto aislante. La lana suele ser blanca.
Aunque se pueden teñir, existen especies individuales de lana que son naturalmente negras, marrones, etc. La lana es capaz, desde el punto de vista higroscópico, de absorber hasta un tercio de su peso en agua.
La lana en sí misma no se quema fácilmente y tiene propiedades ignífugas. Además, es antiestática, ya que al ser un material orgánico contiene humedad en su interior, por lo que la comunidad médica generalmente considera que no irrita demasiado la piel.
Uso y mantenimiento de tejidos de lana
Al tratarse de un producto de cachemir de alta calidad, debido a que su fibra es fina y corta, la resistencia, la durabilidad, la resistencia al pilling y otros indicadores del producto no son tan buenos como los de la lana. Es muy delicado, y sus características son realmente como la piel de un bebé: suave, delicada, lisa y elástica.
Sin embargo, recuerde que es delicado y fácil de dañar; un uso inadecuado puede acortar su vida útil. Al usar productos de cachemira, se debe prestar especial atención a reducir la fricción excesiva, y la prenda que sostiene la cachemira no debe ser demasiado áspera ni dura, para evitar daños por fricción, la reducción de la resistencia de las fibras o la formación de bolitas.
El cachemir es una fibra proteica, especialmente propensa a la corrosión por polillas. Por lo tanto, debe lavarse y secarse cuidadosamente, aplicando una cantidad adecuada de agente antipolillas. Preste atención a la ventilación y la humedad, y al lavado, tenga en cuenta los "tres elementos": debe seleccionarse un detergente neutro; la temperatura del agua debe controlarse entre 30 ℃ y 35 ℃; frote suavemente con cuidado, sin forzar; enjuague bien; extienda para secar; no exponga al sol.